Sentencia megacausa ESMA: Vuelos de la muerte

Por Lía Torres Auad; Mabel Careaga; Cecilia De Vincenti; Carlos Oviedo y Cristina Pinal*
Señores Jueces: Juicio y castigo a los culpables
    Entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977, fueron secuestradas 12 personas, entre las que se encontraban nuestros familiares Azucena Villaflor de De Vincenti, Esther Ballestrino de Careaga, Patricia Oviedo y Ángela Auad.
En estos operativos fueron secuestrados además Mary Ponce de Bianco, las religiosas francesas Léonie Duquet y Alice Domon y los familiares y militantes por los derechos humanos Remo Berardo, Raquel Bulit, Horacio Aníbal Elbert, José Julio Fondovila y Eduardo Gabriel Horane.
    Como fue demostrado en la Sentencia dictada por el TOF 5 en octubre de 2011, correspondiente al segundo tramo de la Megacausa ESMA, este grupo de personas al que se conoce como el “Grupo de los 12 de la Santa Cruz” fueron  secuestradas, detenidas ilegalmente en la ESMA, y arrojadas vivas al mar en uno de los vuelos de la muerte, pretendiendo así desaparecer para siempre sus cuerpos.
    El actual tramo de la Megacausa ESMA es uno de los más importantes en la historia de los juicios de la Argentina, no sólo por las 789 víctimas que abarca y por los 54 victimarios en condiciones de escuchar la sentencia, sino porque por primera vez se juzgan los vuelos de la muerte, la práctica de exterminio masivo de personas que caracterizó al centro clandestino de la ESMA. Durante el juicio se reconstruyó a través del análisis interdisciplinario de una abrumadora cantidad de pruebas materiales, documentos y legajos, la existencia de las estructuras clandestinas, que le permitieron a la Armada llevar a cabo este plan aberrante y sistemático de desaparición y exterminio de  personas a través de los vuelos de la muerte.
    Cómo explica la abogada querellante del CELS Luz Palmas Zaldúas: “Antes de este tramo del juicio se sabía, gracias a innumerables testimonios, que los integrantes del Grupo de Tareas se reunían semanalmente para decidir cuáles eran las personas que iba a ser eliminadas;  que a ellas les decían que iban a ser trasladadas a un granja de recuperación; que eran llevadas en una aeronave; que  las adormecían con pentotal o “pentonaval” y después se las arrojaba vivas al mar”.
   Pero en este juicio se pudo probar cómo la Armada obtuvo los recursos para llevar adelante estos vuelos: aeronaves, personal técnico y pilotos, a través de la División de Aviación de Prefectura (DIVA) y el Comando de Aviación Naval (COAN) dependientes del Comando de Operaciones Navales que estaba ubicada por debajo del Jefe de la Armada. El Grupo de Tareas que operaba en la ESMA elevaba un pedido al Comando de Operaciones Navales quien tenía estas dos fuentes de recursos que lo abastecían con aviones y tripulación. Estos aviones hacían un recorrido, lanzaban a las personas adormecidas al mar y volvían.
El circulo del horror
    Este círculo comienza con el secuestro del GRUPO DE LOS 12 DE LA IGLESIA DE LA SANTA CRUZ. Cabe aclarar que, cuando se habla del secuestro del Grupo de la Iglesia de la Santa Cruz, se hace referencia a CINCO operativos de SECUESTRO llevados a cabo por GRUPOS DE TAREAS DE LA ARMADA: 3 que se desarrollaron el día 8 de diciembre de 1977 y 2 que se llevaron a cabo el día 10.
    El grupo fue llevado a la ESMA, donde los sometieron a torturas y condiciones inhumanas de detención.  Permanecieron en ese Centro Clandestino sólo unos pocos días y luego fueron trasladados en los vuelos de la muerte y arrojados vivos al mar, 5 de sus cuerpos aparecieron entre las costas de Santa Teresita y Mar del Tuyu, fueron enterrados como NN en el cementerio de General Lavalle y en el 2005 con la intervención del Equipo Argentino de Antropología Forense, se les pudo restituir la identidad a Azucena, Esther, Mary, Angela y Leonie, cuyas actas de defunción elaboradas en diciembre de 1977, especifican que sus cuerpos presentaban politraumatismos como consecuencias de golpes sufridos por caídas de grandes alturas.
    Por primera vez se pudo comprobar científicamente -a través de las comparaciones de ADN con sus familiares- la identidad de las personas que habían sido arrojadas al mar.
   De esta manera, se cierra este círculo  de secuestro, desaparición, tortura y muerte, probando de forma irrefutable la eliminación de las personas detenidas desaparecidas en los vuelos de la muerte.
    Nuestros familiares fueron secuestrados, desaparecidos y asesinados en diciembre de 1977. Luego de años de búsqueda infructuosa y sabiendo que no los íbamos a encontrar con vida, comenzamos a buscar la verdad, la cual terminamos de reconstruir en el año 2005 con la recuperación de los restos de Azucena, Esther, Ángela, Mary y Léonie. En el 2011, fueron condenados aquellos que participaron en su desaparición. En este tramo interminable del juicio, en el que fallecieron acusados que quedaron impunes y víctimas o familiares que quedaron sin justicia, se está juzgando a aquellos que participaron en los vuelos de la muerte en los que nuestros familiares fueron arrojados adormecidos al mar.
    El próximo mes de diciembre se cumplen 40 años de estos hechos aberrantes, que ofenden la condición humana. La Argentina tiene el privilegio  de haber sido uno de los pocos países en el mundo que juzgó a los responsables del Genocidio.
   El miércoles 29 de noviembre de 2017 el Tribunal Oral Federal N°5 compuesto por Leopoldo Bruglia, Adriana Palliotti, Daniel Obligado y Pablo Bertuzzi, tiene ahora la obligación de no dejar impune a los responsables de estos crímenes de Lesa Humanidad, impartir  justicia a las víctimas, reparar a la sociedad y reconocer el valor de la perseverancia de familiares, sobrevivientes y testigos en sostener la Memoria y en la búsqueda de la Verdad y la Justicia.
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A continuación el listado de los 54 acusados: Jorge Eduardo Acosta, Randolfo Agusti Scacchi, Juan Alemann, Juan Arturo Alomar, Paulino Oscar Altamira, Mario Daniel Arru, Alfredo Astiz, Juan Antonio Azic, Daniel Humberto Baucero, Julio César Binotti, Carlos Octavio Capdevilla, Ricardo Miguel Cavallo, Miguel Enrique Clements, Daniel Néstor Cuomo, Rodolfo Cionchi, Juan de Dios Daer, Alejandro Domingo D’Agostino, Hugo Enrique Damario, Carlos Eduardo Daviou, Jorge Manuel Díaz Smith, Francisco Di Paola, Adolfo Miguel Donda, Juan Carlos Fotea, Rubén Oscar Franco, Miguel Ángel García Velasco, Pablo García Velasco, Alberto E. González, Orlando González, Ricardo Jorge Lynch Jones, Jorge Luis Magnacco, Roque Ángel Martello, Rogelio José Martínez Pizarro, Luis Ambrosio Navarro, Víctor Roberto Olivera, Rubén Ricardo Ormello, Eduardo Aroldo Otero, Mario Pablo Palet, Guillermo Pazos, Antonio Rosario Pereyra, Antonio Pernías, Claudio Orlando Pittana, Julio Alberto Poch, Héctor Francisco Polchi, Jorge Carlos Rádice, Francisco Lucio Rioja, Miguel Ángel Alberto Rodríguez, Juan Carlos Rolón, Néstor Omar Savio, Hugo Sifredi, Emir Sisul Hess, Carlos Guillermo Suárez Mason, Gonzalo Torres de Tolosa, Eugenio Vilardo y Ernesto F. Weber.
* Familiares de “Los 12 de Santa Cruz”
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