Vistalegre y la nueva oportunidad

Jorge Alemán

 

Esta es la primera asamblea de militantes donde pude comprobar que la mayoría de las consignas en lugar de estar dirigidas a los adversarios externos se constituían en un mensaje cifrado a la propia conducción del proyecto: UNIDAD.

Digo cifrado porque a pesar de la simpleza de la expresión, una y otra vez proferida con fuerza, es su destinatario aquel al que le toca determinar en qué términos ha sabido escucharla. ¿Ha valido Vistalegre como un retorno de la verdad a una conducción que se había ahogado en su propia interna? ¿Se ha entendido que no había derecho a naufragar por algo que venía de la entraña misma de la organización? ¿Y cómo se entenderá la palabra Unidad, cuando se trata en la nueva reconfiguración de la estructura de Podemos una distribución de lugares? Especialmente cuando se sabe de entrada que nunca hay “justicia distributiva” y ningún método estándar para aplicarla.

¿Qué factores deberían tenerse en cuenta? ¿El resultado electoral frente a las ya conocidas “conspiraciones internas”? ¿Deshacer los lazos afectivos fundantes y refundar una nueva realidad en la conducción de lo que ya es un partido? ¿Hacer justicia con los que intentaron socavar al secretario general ?¿Hacer de cuenta que no ocurrió nada antes y comenzar a partir de lo que las bases demandaban?

Si ceder frente a la causa es siempre una dimisión, y en esto Pablo tiene entera credibilidad, ceder frente  al narcisismo de las diferencias es un acto de coraje político .

Dado que no hay una fórmula general que agrupe en un solo haz la posible solución, una sabia prudencia tiene que intervenir con el tacto suficiente que haga posible admitir la complejidad de la situación. Además de poder   reconocer que su estado actual no es un puro presente. Lo acontecido este fin  de semana en Vistalegre posee una densa historia que lo antecede.

En la ardua lectura de toda esta complejidad política se juega Europa y Latinoamérica una posibilidad irrepetible.

 

 

* Publicado originalmente en el blog Cuarto Poder

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